Mientras Simón llamaba a mi "Padre" yo me puse a pasear de arriba a bajo mi casa, pensando en como luchar contra mi padre, pero en ese momento me di cuenta de que era inútil, mi padre es el rey de los demonios y tendrá unos cuantos guardaespaldas, ¿Que puedo hacer yo, un crío de 14 años contra unos demonios experimentados en la lucha y el engaño? Simón y yo sabíamos la respuesta, solo Max insitía en que yo podía ganar.
Mientras me comía una galleta y pensaba, oí como Simón colgaba el teléfono.
Nos reunimos Simón, Max y yo en el sillón,
Yo-¿Que te ha dicho?
Simón-Me ha dicho- se rasco la barbilla- que me esperaría en el bosque, al lado de la fuente.
Yo-¿Hay una fuente en el bosque?
Sabía que había un bosque, pero no sabía mucho de el, ya que no me gustan ese tipo de sitios donde puedes perderte...
Max-Si,- se levantó de un salto- ¿Os puedo acompañar?
Ninguno de los dos, sabiamos como decirle a Max que no viniéra, porque era y será, muy peligroso...
En ese momento tuve una idea
Yo-¿Max?- le cojo de la mano-¿Puedes hacerme un favor?
Max-por ti lo que sea.
En ese momento, me sentí mal por intentar excluirle
Yo-¿Ves esta dirección?- le enseñe un papel- pues quiero que corra lo más rápido que puedas y si ves a un erizo negro de rayas blancas, dile que vas de mi parte y les cuentas todo, y les dices que vamos a necesitar ayuda y que vengan lo más rápido- le mire- ¿Okey?
Me miro nervioso, pero menos mal que sonrio y se metio la nota en el bolsillo y salió corriendo.
En cuanto se fue, Simón y yo nos fuimos al bosque, Simón iba unos siete metros delante mía, habíamos acordado que iríamos a esa distancia para poder huir o luchar contra ellos.
Llegamos al bosque, y nos adentramos en su espesura, todo parecía tan mágico y sorprendente...
Mientras me comía una galleta y pensaba, oí como Simón colgaba el teléfono.
Nos reunimos Simón, Max y yo en el sillón,
Yo-¿Que te ha dicho?
Simón-Me ha dicho- se rasco la barbilla- que me esperaría en el bosque, al lado de la fuente.
Yo-¿Hay una fuente en el bosque?
Sabía que había un bosque, pero no sabía mucho de el, ya que no me gustan ese tipo de sitios donde puedes perderte...
Max-Si,- se levantó de un salto- ¿Os puedo acompañar?
Ninguno de los dos, sabiamos como decirle a Max que no viniéra, porque era y será, muy peligroso...
En ese momento tuve una idea
Yo-¿Max?- le cojo de la mano-¿Puedes hacerme un favor?
Max-por ti lo que sea.
En ese momento, me sentí mal por intentar excluirle
Yo-¿Ves esta dirección?- le enseñe un papel- pues quiero que corra lo más rápido que puedas y si ves a un erizo negro de rayas blancas, dile que vas de mi parte y les cuentas todo, y les dices que vamos a necesitar ayuda y que vengan lo más rápido- le mire- ¿Okey?
Me miro nervioso, pero menos mal que sonrio y se metio la nota en el bolsillo y salió corriendo.
En cuanto se fue, Simón y yo nos fuimos al bosque, Simón iba unos siete metros delante mía, habíamos acordado que iríamos a esa distancia para poder huir o luchar contra ellos.
Llegamos al bosque, y nos adentramos en su espesura, todo parecía tan mágico y sorprendente...